En desesperada
batalla
me doy
paso
en esta vida.
Mis huesos
se corroen
cada día más
se van
desintegrando
mucho antes
del funeral,
en manos y pies
es
al revés
crecen
sobrehuesos
se deforman
duelen
nacen cayos
arden mis pies.
Señor
hoy vuelvo
a clamar
piedad;
Sí, piedad
debo
seguir
aguantando
este tormento
pues mi edad
cronológica
no se lleva
con mi cuerpo
y
ya
no se
como
llevar esta carga
mi Dios
tu eres
mi consuelo.
Sonia Vilma Ravizza ©
Derechos reservados por el autor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario